El empleo de estudios de casos en la práctica docente
Todos los días cuando acudimos al aula pensamos como podemos llegar a los estudiantes para presentarles nuevos desafíos que les permitan lograr autonomía en un proceso de crecimiento en vías de convertirse en profesionales.
Podemos darles muchos trabajos prácticos para que resuelvan o pedirles que investiguen alguna realidad y la plasmen en un ensayo. Estas técnicas tradicionales son valiosas y muy válidas. Por eso, todos los años corregimos cientos de trabajo muy similares.
¿Por qué no utilizar estudios de casos? Quizá por que los docentes no se dedican a diseñar este tipo de material. Un estudio de casos es un método de enseñanza basado en casos concretos de un grupo de personas que enfrentan una situación particular. Por lo tanto, es una metodología que vincula los contenidos curriculares con la vida diaria.
Los estudios de casos son una técnica de estudio consagrada en Harvard desde 1914 en los programas de la escuela de derecho. El “case system” pretendía que los alumnos buscaran una solución a una historia concreta y la defendieran. Hacia 1935 se asocia a esta metodología el “role playing” y el sociodrama que son otras dos técnicas de enseñanza las cuales consisten en representar o dramatizar una situación problemática concreta de la vida real. Con posterioridad, en esta universidad fueron muy utilizados en la escuela de administración.
Podemos agregar que los casos son historias o textos narrativos que se centran en una asignatura específica planteando problemas del mundo real a partir de preguntas específicas y sumamente críticas.
Se pueden analizar de manera individual o grupal, y el trabajo consiste en analizar las preguntas que plantea el profesor a partir de la historia narrada y resolverlas aplicando algún criterio determinado, explicando el por que de esa resolución.
Los casos se caracterizan por ser historias cortas y controversiales, que plantean el diálogo para poder resolver el conflicto que encierran, están narradas por personajes interesantes desde el punto de vista psicológico, con buenos perfiles profesionales, arriesgados y por lo general perseverantes; tratan problemáticas actuales y relevantes para los estudiantes, planteando dilemas interesantes a resolver y con objetivos muy claros de aprendizaje.
Si el docente decide emplear este tipo de material en clase, previamente debe advertir al estudiante cuál es la dinámica a emplear con este instrumento. Debe despertar, además, el interés de los estudiantes a través de las historias planteadas, de manera que estos se sientan movilizados por la historia, los personajes, los problemas a resolver, sintiéndose partícipes de la situación y no meros espectadores.
Los estudios de casos no constituyen una metodología habitual en la enseñanza de bibliotecología, sin embargo, consideramos que sería muy apropiada en las materias relacionadas con los procesos técnicos, las del área de servicio para poder estudiar el mundo complejo del servicio de referencia, y también en las materias administrativas.
Consideramos que los estudios de caso pueden aportar una mejora en la comprensión de temas por parte de los estudiantes, ya que les permitiría vivenciar desde la comodidad del aula, situaciones estresantes, conflictivas y que necesitan ser abordadas con profesionalidad al igual que ameritan una pronta solución.
Fuente: Consultora de Ciencias de la Información La biblioteca sin papel »abril 18, 2011 por profesionalesdecienciasdelainformacion Lic. Patricia Allendez Sullivan
